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LEGO SMART Play: cuando el ladrillo de nuestra infancia se vuelve inteligente

Descubre LEGO SMART Play, el ladrillo inteligente que da vida a las construcciones mediante sonidos, luces y sensores, sin necesidad de una pantalla.

LEGO SMART Play: cuando el ladrillo de nuestra infancia se vuelve inteligente

Durante generaciones, los ladrillos LEGO han atravesado las épocas sin cambiar realmente su naturaleza.

Han adoptado nuevos colores, incorporado motores, engranajes, personajes famosos e incluso algunos sistemas electrónicos. Sin embargo, su principio fundamental siempre ha permanecido igual: ensamblar objetos físicos y dejar que la imaginación les dé vida.

En 2026, LEGO decidió dar un nuevo paso.

Presentado durante el CES de Las Vegas, LEGO SMART Play transforma un simple ladrillo en un diminuto sistema informático capaz de reconocer movimientos, detectar determinados personajes y reaccionar mediante luces y sonidos.

Lo más sorprendente es que esta tecnología no está acompañada de una pantalla ni pretende reemplazar el juego tradicional con una aplicación móvil.

Por el contrario, intenta hacer desaparecer la electrónica dentro del juguete.

Bienvenidos al universo del LEGO SMART Brick, nuestro gadget tecnológico de la semana.

Un ladrillo casi idéntico al de nuestra infancia

A primera vista, el LEGO SMART Brick parece un ladrillo LEGO tradicional de formato 2 × 4.

Puede integrarse en una construcción como cualquier otra pieza. Sin embargo, bajo su superficie de plástico se esconde un verdadero ordenador diminuto diseñado especialmente por LEGO.

El ladrillo inteligente contiene, entre otras cosas:

  • un chip electrónico personalizado;
  • un acelerómetro para detectar movimientos;
  • diferentes sensores;
  • luces LED;
  • un altavoz en miniatura;
  • un sintetizador de sonido integrado;
  • un sistema de comunicación inalámbrica;
  • una pequeña batería recargable;
  • un mecanismo de carga inalámbrica.

LEGO afirma que el chip desarrollado para su sistema es más pequeño que uno de los salientes circulares visibles en la parte superior de un ladrillo.

El conjunto representa una impresionante proeza de miniaturización, especialmente si se considera que la pieza debe seguir siendo lo suficientemente resistente como para manipularse como un verdadero juguete.

Tres elementos para dar vida a las construcciones

LEGO SMART Play no depende únicamente del ladrillo inteligente.

El sistema combina tres categorías de componentes.

El SMART Brick

Constituye el corazón tecnológico del sistema.

Analiza los movimientos, reconoce determinados elementos situados cerca y produce los efectos luminosos o sonoros apropiados.

Cuando se instala en un vehículo, por ejemplo, puede adaptar los sonidos según la manera en que este se desplaza.

Los SMART Tags

Los SMART Tags son pequeñas piezas que pueden integrarse en las construcciones.

Contienen información que permite al SMART Brick reconocer un objeto, una situación o una acción específica.

Una construcción puede, por lo tanto, reaccionar de manera diferente según la etiqueta detectada.

Las SMART Minifigures

Algunas figuras también poseen una identificación especial.

Cuando el ladrillo inteligente reconoce una figura compatible, puede producir los sonidos o comportamientos correspondientes al personaje.

La tecnología da así la impresión de que los ladrillos comprenden parcialmente la escena creada por el usuario.

El juguete reacciona ahora a la manera en que se manipula

La verdadera novedad de SMART Play no se encuentra únicamente en la presencia de componentes electrónicos.

Se encuentra en la capacidad de la construcción para reaccionar al juego físico.

Una nave desplazada por el aire puede producir un sonido de motor cuya intensidad varía según sus movimientos. Una construcción puede reconocer un ataque, una colisión o la llegada de un personaje. Las luces y los efectos sonoros pueden cambiar según la orientación o la acción realizada.

El resultado da la impresión de que el modelo comprende parcialmente lo que el usuario está imaginando.

Este enfoque es muy diferente al de los juguetes interactivos tradicionales, que a menudo se limitan a producir siempre el mismo sonido cuando se presiona un botón.

SMART Play intenta, en cambio, interpretar el movimiento y el contexto.

La construcción ya no se limita a esperar una orden: reacciona a la manera en que se utiliza.

Una tecnología avanzada que no depende de la inteligencia artificial

En una época en la que los fabricantes colocan la etiqueta «IA» en casi todos sus productos, resulta interesante comprobar que LEGO SMART Play no depende principalmente de la inteligencia artificial.

El sistema utiliza sensores, comunicaciones de proximidad y programación contextual.

No intenta generar historias automáticamente, filmar al usuario ni analizar su rostro.

Tampoco incorpora una cámara.

El ladrillo sí posee un micrófono, pero LEGO explica que funciona como un sensor de sonido y no como un dispositivo destinado a grabar conversaciones.

Esta distinción es importante para un producto dirigido principalmente a los niños y las familias.

La tecnología sigue siendo sofisticada, pero su funcionamiento es voluntariamente limitado y relativamente predecible.

La audaz apuesta por el juego sin pantallas

La característica más interesante de LEGO SMART Play es probablemente la ausencia de pantallas durante el juego.

LEGO podría haber diseñado fácilmente una aplicación móvil que ocupara un lugar central en la experiencia. Muchos fabricantes de juguetes ya han adoptado esta fórmula.

La empresa danesa decidió, en cambio, integrar la tecnología directamente en las piezas.

El usuario continúa construyendo, desplazando objetos, inventando escenarios y manipulando personajes con sus propias manos.

La electrónica acompaña a la imaginación sin reemplazarla necesariamente.

Es una decisión particularmente pertinente en una época en la que tanto niños como adultos ya pasan una parte importante de su jornada frente a un teléfono, una tableta, un ordenador o un televisor.

SMART Play no intenta colocar LEGO dentro de una pantalla. Busca introducir algunas posibilidades del mundo digital en los ladrillos físicos.

Una aplicación puede seguir siendo necesaria para determinadas actualizaciones técnicas, pero no está destinada a convertirse en el centro de la experiencia de juego.

Star Wars abre el camino

Los primeros sets SMART Play se comercializaron el 1 de marzo de 2026 dentro del universo de LEGO Star Wars.

Esta elección era casi inevitable.

Las naves, los sables de luz, los combates y los personajes de Star Wars se prestan especialmente bien a los efectos sonoros y luminosos.

El SMART Brick puede, por ejemplo, reproducir sonidos de motores cuando el usuario desplaza una nave, reconocer determinados personajes y acompañar los movimientos con diferentes efectos.

Para LEGO, esta primera colección constituía una manera lógica de demostrar las capacidades del sistema.

Pero la verdadera expansión de SMART Play llegó unos meses más tarde.

LEGO y Pokémon reúnen dos generaciones de recuerdos

El 2 de junio de 2026, LEGO y The Pokémon Company anunciaron una nueva colección compuesta por doce sets LEGO Pokémon SMART Play.

Estos sets se comercializaron el 1 de agosto de 2026.

La colección incluye varios personajes conocidos, entre ellos:

  • Pikachu;
  • Charizard;
  • Squirtle;
  • Bulbasaur;
  • Eevee;
  • Mewtwo;
  • Gengar;
  • Jigglypuff;
  • Lapras;
  • Umbreon;
  • Garchomp.

La tecnología permite que las construcciones reaccionen a diferentes acciones. Los usuarios pueden entrenar a sus Pokémon, interactuar con ellos o simular enfrentamientos mediante los SMART Bricks y los SMART Tags.

Esta colaboración es particularmente acertada.

LEGO y Pokémon poseen un público formado por niños, pero también por adultos que crecieron con estos universos.

La nostalgia se convierte así en un motor tan importante como la tecnología.

Algunos comprarán estos sets para jugar. Otros querrán coleccionarlos. Muchos simplemente sentirán curiosidad por descubrir cómo dos elementos de su infancia han sido transformados por la electrónica moderna.

No todos los sets incluyen el ladrillo inteligente

Sin embargo, hay que prestar atención a la manera en que LEGO comercializa su nuevo ecosistema.

Los productos SMART Play se dividen en dos categorías.

Los sets «All-in-One»

Estos sets contienen todo lo necesario para disfrutar de las funciones interactivas:

  • uno o varios SMART Bricks;
  • un cargador;
  • SMART Tags;
  • personajes compatibles.

Dentro de la gama Pokémon, la Casa de entrenamiento con Pikachu incluye un SMART Brick, mientras que el set Charizard contra Jolteon contiene dos.

Los precios estadounidenses de lanzamiento fueron de 69,99 dólares y 119,99 dólares, respectivamente.

Los sets compatibles

Los demás sets contienen generalmente SMART Tags y personajes, pero no necesariamente el SMART Brick o su cargador.

Pueden ensamblarse y utilizarse como LEGO tradicionales, pero es necesario transferir un SMART Brick procedente de un set All-in-One para activar sus funciones interactivas.

Esta diferencia puede generar confusión fácilmente.

Por lo tanto, un set presentado como compatible con SMART Play no contiene automáticamente toda la tecnología necesaria.

Una plataforma diseñada para evolucionar

LEGO no presenta SMART Play como una simple colección temporal.

La empresa habla más bien de una plataforma que continuará evolucionando con nuevos personajes, nuevas etiquetas y nuevas funciones.

El LEGO SMART Brick contiene, además, determinados sensores que todavía no se aprovechaban completamente en el momento de su lanzamiento.

Según un análisis publicado por The Verge, algunas capacidades relacionadas con la luz ambiental, la posición o la orientación todavía no estaban activadas en los primeros sets.

LEGO confirmó que la tecnología estaba presente en el ladrillo, pero que determinadas funciones podrían utilizarse en futuros productos o activarse progresivamente.

Esto significa que los primeros SMART Bricks podrían adquirir nuevas capacidades a medida que evolucione la plataforma.

Es prometedor, pero también demuestra que SMART Play sigue siendo un producto de primera generación.

Una autonomía todavía limitada

La miniaturización del SMART Brick obliga a aceptar ciertos compromisos.

La batería integrada es diminuta y la autonomía activa de los primeros modelos se estimó en aproximadamente 45 minutos. Afortunadamente, el ladrillo utiliza diferentes modos de suspensión para evitar consumir energía innecesariamente cuando no está siendo manipulado.

Después debe colocarse sobre su cargador inalámbrico.

Más preocupante aún, la batería no parece poder ser reemplazada fácilmente por el consumidor.

Esta decisión plantea una cuestión importante sobre la durabilidad a largo plazo.

Un ladrillo LEGO tradicional puede conservarse durante varias décadas. Puede pasar de una generación a otra sin quedar realmente obsoleto.

Un ladrillo electrónico con una batería integrada no posee necesariamente la misma esperanza de vida.

Para una empresa cuyos productos son conocidos por su excepcional longevidad, este aspecto merece ser vigilado.

El riesgo de transformar la simplicidad en un ecosistema cerrado

SMART Play también plantea otra cuestión.

Los ladrillos LEGO tradicionales son universales. Una pieza fabricada hoy sigue siendo compatible con una construcción creada hace varias décadas.

Sin embargo, la parte electrónica de SMART Play funciona dentro de un ecosistema controlado por LEGO.

Las reacciones dependen de los SMART Tags, de los personajes reconocidos y de los comportamientos programados por el fabricante.

El usuario puede seguir construyendo lo que desee, pero las funciones inteligentes permanecen vinculadas a las posibilidades previstas por la plataforma.

Por lo tanto, existe un delicado equilibrio que debe mantenerse.

Si la tecnología sigue siendo discreta y flexible, puede enriquecer la imaginación.

Si se vuelve demasiado directiva, especializada o dependiente de colecciones concretas, podría limitar parte de la libertad que ha sostenido el éxito de LEGO durante generaciones.

Una innovación más importante de lo que parece

Un ladrillo que produce sonidos puede parecer menos impresionante que unas gafas de realidad aumentada o un robot equipado con inteligencia artificial.

Sin embargo, LEGO SMART Play representa una innovación tecnológica fascinante.

El desafío no consistía simplemente en añadir componentes electrónicos a un juguete.

Era necesario crear un sistema:

  • lo suficientemente pequeño como para caber dentro de un ladrillo;
  • suficientemente resistente para ser manipulado regularmente;
  • lo bastante sencillo para ser utilizado por un niño;
  • suficientemente discreto para no reemplazar el juego físico;
  • lo bastante evolutivo para alimentar futuras colecciones;
  • compatible con el sistema LEGO tradicional.

Según LEGO, SMART Play reúne más de veinte innovaciones patentadas. Su desarrollo habría requerido varios años de investigación.

La empresa describe esta plataforma como una de sus evoluciones más importantes desde la aparición de la minifigura LEGO moderna en 1978.

¿A quién está dirigido LEGO SMART Play?

El producto está destinado evidentemente a los niños, pero su público potencial es mucho más amplio.

Debería atraer a:

  • familias que desean proponer actividades interactivas sin pantallas;
  • aficionados a LEGO;
  • coleccionistas;
  • apasionados de Star Wars;
  • admiradores de Pokémon;
  • adultos nostálgicos que crecieron con estos universos;
  • personas interesadas en la miniaturización electrónica.

Los primeros sets Pokémon están recomendados a partir de los seis, siete, ocho o diez años, según su complejidad.

Pero sería sorprendente que los adultos no representaran una parte importante del mercado.

Nuestro veredicto sobre el gadget de la semana

LEGO SMART Play no es perfecto.

La autonomía sigue siendo limitada, la batería no reemplazable genera inquietudes y algunas funciones presentes en el hardware todavía esperan ser aprovechadas.

También es necesario comprobar cuidadosamente si un set incluye realmente un SMART Brick o si solamente es compatible con este.

A pesar de estas reservas, el concepto está notablemente bien pensado.

LEGO podría haberse limitado a conectar sus juguetes con una aplicación móvil. La empresa escogió un camino mucho más difícil: miniaturizar la tecnología para que desaparezca detrás de la experiencia física.

El verdadero éxito de SMART Play no dependerá de la cantidad de componentes electrónicos presentes dentro del ladrillo.

Dependerá de la capacidad de LEGO para preservar aquello que siempre ha hecho especiales a sus juguetes: la libertad de construir, desmontar e imaginar algo diferente.

El ladrillo del futuro sigue pareciéndose al del pasado

Durante mucho tiempo, dar vida a una construcción LEGO solo requería un poco de imaginación.

El ruido del motor salía de nuestra boca. Los personajes hablaban con nuestra voz. Las naves volaban porque las sosteníamos por encima de nuestra cabeza.

Con SMART Play, el ladrillo ahora puede añadir sus propios sonidos, reconocer determinados personajes y reaccionar a nuestros movimientos.

Pero todavía no construye nada por nosotros.

No decide la historia.

No reemplaza las manos que ensamblan las piezas.

Tal vez ahí se encuentre el mayor logro de LEGO SMART Play: introducir la informática en uno de los juguetes más famosos del mundo sin quitarle completamente su alma.

Para los niños de hoy, se trata de una nueva manera de jugar.

Para quienes crecieron con una enorme caja llena de ladrillos mezclados, es sobre todo la prueba de que sus recuerdos de infancia todavía pueden evolucionar junto con la tecnología.